En una sociedad cambiante, donde cada día se hace más difícil entrar en el mercado laboral debido a la alta competitividad de los nuevos profesionales, y las exigencias de las empresas para contratar a nuevos prospectos, se hace necesaria una preparación de los estudiantes universitarios que sobrepase las aulas, es decir una formación que vaya más allá de la malla curricular ofrecida en una carrera.

En este aspecto toman fuerza los eventos académicos como una manera de reforzar el conocimiento que los alumnos reciben en las aulas, estos conocimientos pueden ser de diferentes temáticas, pero siempre enfocados en aportar a la formación académica, social y técnica de los futuros profesionales.

La organización del evento académico como modalidad pedagógica es un proceso de diseño, planificación y producción de actos de comunicación que se estructura en objetivos, acciones, momentos, niveles de relaciones, tiempo y recursos para su preparación; es una conexión entre la teoría y la práctica.

Las actividades académicas funcionan para informar o compartir culturas, comprender e interpretar la evolución social del hombre y transformar realidades para el mejoramiento humano.


Momentos que debe tener un evento académico

La preparación de maestros y estudiantes que intervendrán en su desarrollo.

El segundo momento es el desarrollo del evento, se hace referencia a su ejecución en un entorno de diversidad cultural.

Como tercer momento está la evaluación del aprendizaje de los asistentes, que puede ser mediante evaluaciones escritas o en línea.

Por último, el cuarto momento, es la acreditación del proceso de aprendizaje, que regularmente se la realiza mediante la entrega de un diploma firmado y abalado por las autoridades del recinto académico y de los ponentes o formadores que participaron en el evento.

Lo anterior hace referencia a que los eventos académicos necesitan de una planificación previa donde intervienen el planteamiento de objetivos, la elaboración de un cronograma, definición de acciones y responsables, y una evaluación constante desde la preparación, el desarrollo, hasta el post-evento. Esto asegurará el cumplimiento del objetivo planteado.

Es importante mencionar en este punto que los programas académicos no siempre están enmarcados en temas de aprendizaje y para reforzar conocimientos, muchos realizados a nivel de instituciones educativas tienen fines comerciales o de promoción. Dentro de estos se pueden citar a las ferias universitarias, que buscan captar nuevos estudiantes; las casas abiertas, cuya intención es mostrar su desarrollo tecnológico y de investigación; y las ferias de empleo, que intentan insertar en el mercado laboral a sus estudiantes de últimos semestres.

Entre los eventos se destacan los foros, los conversatorios, congresos, conferencias, exposiciones, ferias, simposios, entre otros.

Las actividades de tinte académico han cobrado importancia porque transmite esas sensaciones que las empresas y organizaciones en general quieren hacer vivir a sus públicos objetivo. Y, además, lo puede hacer yendo más allá del espacio físico del evento.

Por lo tanto, se puede asegurar que los eventos académicos tienen gran importancia en el desarrollo de los estudiantes universitarios, y en todo aquel que quiera formar parte de estos, debido a que su finalidad es preparar a los futuros profesionales para un mejor desempeño en el campo laboral.